7:40 · Llegas antes que la ciudad
La sala todavía huele a tueste. Eliges la mesa de la ventana y alguien te pregunta si quieres probar el origen de esta semana.
9:40
Café de fincas ecuatorianas, pasado en barra y servido en una sala de 30 puestos pensada para trabajar en calma. El origen cambia cada semana; la mesa junto a la ventana, no.

LA CASA
Abrimos en 2021 en La Floresta con treinta puestos y una idea: que cada taza tenga de dónde venir. Compramos a fincas pequeñas de Loja, Zamora y Pichincha, tostamos los martes en lotes cortos y te decimos qué estás tomando. Casi todos llegan recomendados, y la mayoría se queda más de lo que pensaba.
El café se hace lento. Tú decides cuánto te quedas.
Fincas con nombre y cosecha. Cuando un lote se acaba, lo decimos y cambia la carta.
Lotes cortos cada semana, para que el grano llegue a la taza en su punto.
Mesas amplias y enchufes cerca. Nadie te apura para pedir otra.
UNA MAÑANA
La sala todavía huele a tueste. Eliges la mesa de la ventana y alguien te pregunta si quieres probar el origen de esta semana.
El filtrado va por la mitad, la laptop abierta y el ruido de la calle del otro lado del vidrio. Nadie viene a apurarte.
Antes de irte pides una bolsa del mismo grano, molida para tu cafetera. Mañana empieza igual, pero en tu casa.
Si una taza te gustó, puedes llevarte ese mismo grano. Lo molemos para tu método —prensa, goteo o moka— y te anotamos la receta en la bolsa. Por ahora no hacemos envíos: la bolsa se retira en el local.

De lunes a sábado, de 7:30 a 19:00. Los domingos, de 8:00 a 14:00.
Sí. Hay enchufes en casi todas las mesas y la sala está pensada para quedarse. Entre semana por la mañana casi siempre hay lugar.
Avena, en cualquier bebida con leche y al mismo precio.
Sí. Dinos qué cafetera usas y lo molemos al momento, justo antes de entregártelo.
Te respondemos por WhatsApp en menos de una hora, en horario de atención, con tu mesa o tu bolsa separada.
Tu número solo se usa para responderte.